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@Javpolo

Un blog muy personal

Nuestras riquezas. Una librería en Argel

Un libro precioso que recomiendo. Breve, pero con una extraordinaria densidad. Nos hace un recorrido por la convulsa Argelia, desde los años 30 del siglo pasado hasta hoy, con continuos saltos en los que mezcla la historia de una pequeña librería de Argel con la realidad pasada y actual de aquel -siempre complicado- país.

En 1936, Edmond Charlot abrió una librería en Argel llamada Nuestras riquezas (su nombre lo toma de la novela de Jean Giono en la que apremiaba a disfrutar de las verdaderas riquezas que ofrece la tierra, como el sol, los arroyos y también la literatura). Charlot fue librero y editor, amigo de Camus, Gide y Saint Exupèry, por citar a tres autores que aparecen en el libro. Por su librería pasaron todo tipo de personas y fue un reducto de la Francia libre durante la Segunda Guerra Mundial. El libro, además de contar la historia de la librería, repasa la lucha por la independencia de Argelia y la violencia con la que el gobierno francés la reprime.

La autora, Kaouther Adimi, es argelina aunque reside en París. Ha sabido trasladar el entusiasmo de aquel hombre por los libros y lo narra en esta compleja pero cautivadora obra.

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El Ateneo de Sevilla acoge la presentación de “Manuscrito d´Bryck”

La obra es la primera novela de Luís García Camacho y el primer libro editado por Mirada Global.

El próximo 29 de enero se presentará la primera novela de Luis García Camacho en la sede del Excmo. Ateneo de Sevilla. El acto estará presidido por el Teniente de Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, Don Antonio Muñoz Martínez y al autor lo presentará la profesora de Comunicación de la Universidad de Sevilla, y Doctora en Periodismo, Doña Inés Méndez Majuelos.

Esta obra refleja la lucha de una familia abocada a abandonar su Irlanda natal  y a recorrer diversos escenarios buscando su lugar en el mundo; un lugar en el que coincidirán con algunas personas anónimas y con otras que no lo serán tanto en el futuro, como un joven poeta cubano llamado José Martí. Es una historia, por tanto, de trabajo, esfuerzo y lucha, pero también -y sobre todo- de esperanza. Ambientada en el siglo XIX goza de una gran actualidad ya que se trata, en definitiva, de una historia de migraciones.

Luis García Camacho es un escritor novel muy polifacético y de formación autodidacta. Publicó un relato corto llamado “El vaticinio mejor guardado” que consiguió el primer premio de literatura de la Fundación Fonat.

El libro es la primera obra editada por la editorial y productora transmedia  “Mirada Global” que nace con la vocación de dar cabida a ediciones y producciones de creadores andaluces. Con este primer libro inaugura su fondo editorial.

Fecha: 29 de enero de 2019 a las 19:30 horas.
Lugar: Salón de actos del Excmo. Ateneo de Sevilla (c/ Orfila 7).

Envolviendo caridad

Los voluntarios de la ong Pinardi, vinculada a los salesianos, han sido los encargados este año de envolver nuestras compras de Navidad en los centros de la FNAC de Callao y Parque Sur en Madrid. En lugar de dedicar estas tareas a algunos de sus empleados, esta multinacional francesa le ha cedido espacio a la ong citada que, a cambio de la voluntad de los compradores, envolvía nuestras compras.

Supongo que las necesidades de esta organización son muchas, que tener una oportunidad de ingresar dinero de una forma relativamente fácil, en un país donde cada día hay más entidades de este tipo compitiendo por el mismo euro, era algo que había que aprovechar y entiendo que tomar la decisión habrá provocado algún debate interno en la misma. No obstante, personalmente creo que esta decisión no ha podido ser más desacertada.

La FNAC es una empresa que, a pesar de estar aguantando los envites de las crisis –primero la económica y luego la del comercio digital-, no deja de reducir plantilla desde el año 2012. La Inspección de Trabajo les ha obligado recientemente a convertir en indefinidos la mayoría de los contratos laborales que tenía al considerar que estos no podían considerarse temporales. También está inmersa en una estrategia de redefinición de sus centros de venta, con lo que la reducción de personal seguirá en 2019; por ejemplo, en plena campaña de Navidad está cerrando su principal tienda de Sevilla, que será reconvertida en hotel.

No creo que este contexto sea el más propicio para que una ong, con toda la buena voluntad que sin duda le supongo, acepte este tipo de regalo envenenado. Voluntarios de una asociación colaborando indirectamente a la supresión de puestos de trabajo a cambio de una limosna que financie sus programas de, precisamente, integración laboral. Honestamente es algo que me chirría desde que me enteré.  Desde mi punto de vista no es razonable y pienso que tampoco es aceptable.

Las formas de financiación no son neutras y no cualquier modo de captación de recursos es lícita, éticamente hablando. Si las ongs vinculan su reputación –que es su principal activo- a las marcas comerciales a cambio de unos óbolos están deslegitimándose como entidades y se están poniendo fecha de caducidad.

Opiniones compartidas en: La Mar de Onuba

Intimidades

He conocido de los problemas conyugales que tienen Amalia y Juan; llevan ya algunos años casados, no sé precisar cuántos, y todo parece indicar que alguna otra mujer se ha cruzado en medio de lo que, a todas luces, parecía una relación fuerte como un roble.

También he sabido de los problemas por los que atraviesa la pequeña fábrica de estructuras metálicas de Daniel, dada la disminución de los pedidos que ha tenido en el último año y el aumento de impagos de sus clientes a los que ha tenido que hacer frente; el pobre anda rezando para que esto no vaya a peor.

Lo curioso es que no tengo ni idea de quienes son Amalia, Juan y Daniel y sus problemas no me interesan especialmente, más allá de lo que marcan las mínimas normas de educación y de buena vecindad. No creo además que fuese capaz de reconocerlos si me los vuelvo a encontrar.

He sabido de ellos y de sus circunstancias gracias a dos inventos de la era en la que nos ha tocado vivir, el AVE -que acabó con los discretos compartimentos de aquellos antiguos trenes expresos- y el teléfono móvil, que ha conseguido que algunos nos hagan participes de sus penas, alegrías y cotilleos a cuantos nos cruzamos con ellos o, como ha sido en estos casos, compartimos un viaje desde el asiento contiguo a los suyos.

Lo curioso es que la mayoría de los que hacen esto luego claman para que las leyes garanticen la protección de su intimidad y algunos de ellos además han dejado de usar redes sociales porque son demasiado indiscretas. Está claro que el término “intimidad” es bastante flexible y que es un concepto que no significa lo mismo para todas las personas.

Opiniones compartidas en: La Mar de Onuba

Ojalá te toque vivir tiempos interesantes

Nunca entendí por qué aquel dicho chino de “ojalá te toque vivir tiempos interesantes” era considerado en realidad una maldición. En estos días de final de año, en el que hacemos repaso de lo acontecido y establecemos nuevos propósitos para el año nuevo empiezo a vislumbrar a qué se referían cuando no querían tiempos interesantes para ellos.

Hasta hoy, y dado que no soy muy seguidor de las filosofías orientales, me había referido a mi año 2018 como el de una montaña rusa emocional, pero ahora que ando repasándolo en profundidad, ciertamente debo considerarlo como un año “interesante”, en el peor sentido de la palabra.

En este año que se va he recibido mi primer premio como cineasta gracias a un modesto trabajo que ha conseguido siete nominaciones y que se ha podido ver en festivales internacionales en los que he ido acumulando preciosas anécdotas y vivencias que ciertamente me han hecho sentirme una de las personas más afortunadas del mundo.

También ha sido el año de mi primera exposición fotográfica. Igualmente modesta y formando parte de una exposición colectiva mayor, pero que tu primera exposición sea en el espacio cultural público más emblemático de tu ciudad natal no deja de ser para sentirse bien con uno mismo.

He escrito multitud de columnas para medios digitales y algunas de ellas se han colocado en lo más alto de los rankings de entradas más vistas en su correspondiente semana. He escrito un comic que verá la luz en las primeras semanas del año que comienza y tengo nuevos proyectos en marcha.

En lo laboral ha sido un año extraordinariamente intenso; en la mayoría de las ocasiones para bien ya que ha sido un ejercicio con proyectos retadores, que se han desarrollado razonablemente bien y que han sido recompensados. Lo que no ha impedido que también haya habido abruptos altibajos que me han hecho mantener la tensión y la atención en alto.

Tiempos interesantes en definitiva, cargados de hitos pero que han estado en todo momento acompañados por la larga enfermedad de mi padre y su fatídico desenlace en un (no) amanecer de octubre. Muchos de mis momentos “interesantes” han estado acompañados de sus recaídas, de entradas y salidas del hospital, de altibajos de una enfermedad que le impidió participar de tantos momentos que hubiese disfrutado sin duda, como ya lo hizo en otros del pasado. Unas horas antes de producirse su muerte conocimos que la película había sido nominada para el Festival de Cine de Moscú, pero él ya no lo supo, no pudo; ya había comenzado su fatal desenlace que coincidió con la inauguración del Festival de Cine de Madrid adonde tuve que acudir unos días después para presentar mi película. Antes de todo esto, el estreno de la película en el Festival de Sevilla de 2017 coincidió con su salida del hospital, la exposición de fotos, ya en primavera, con un nuevo tránsito por ese mismo hospital que nunca antes había visitado en su larga vida y que tan presente estuvo en su último año.

El año tampoco fue fácil en el capítulo de los afectos. Algo que pudo ser… pero que no. Algún silencio sonoro y bastante olvido en el año en el que menos falta me hacía tener de esto. Al final –o quizás al principio- vuelta al refugio seguro del hogar, ese lugar de la familia en mayúsculas y de las amistades de siempre, las que siempre están, ya se trate de tiempos interesantes o de auténticos muermos rutinarios.

No sé, por tanto, cómo tratar a este año que se nos va. Que no lo olvidaré nunca es obvio; que no me importaría olvidarme de buena parte de él también. Lo que sí tengo claro es cómo quiero que venga el nuevo año, espero que “ojalá que en este que entra no me toque vivir tiempos interesantes”.

Abrazos gratis

Hace unos días han detenido en Barcelona a una banda que se dedicaba a robar a ancianos y personas vulnerables por el método del abrazo. Se dirigían a ellos con cualquier excusa, preguntar por una dirección por ejemplo, y en señal de agradecimiento se despedían con un abrazo, momento que aprovechaban para robarle el reloj, la cartera o lo que fuese. Me ha llamado la atención esta noticia porque creo que yo hubiese sido uno de esos atracados si el azar me hubiese llevado ante esos delincuentes.

Siempre he sido solicito a las demandas de ayuda o a atender a transeúntes despistados, supongo que por la infinidad de veces que he sido yo el solicitante de ayuda. También me han llenado de ternura siempre esas personas que con relativa frecuencia se colocan en las calles con esos carteles de “abrazos gratis” y en más de una ocasión acepté compartir uno con ellos. Por tanto, tenía todas las papeletas para haber caído. Supongo que lo único que me hubiera hecho dudar de las intenciones de mi interlocutor habría sido su aspecto (sí, al final es siempre el aspecto de la persona el que condiciona nuestra respuesta).

Sin tener nada que ver con este asunto, la casualidad ha querido que ayer, tras leer esta noticia, fuese a una librería donde hice una compra. Tras llegar a casa comprobé que junto al libro, la dependienta había añadido una libreta para notas y diversos marcapáginas. En uno de ellos había una cariñosa dedicatoria firmada por Desireé  “con quereles para alguien que es mucho amor” (sic). Como nunca he recibido declaraciones de amor espontáneas, y supongo que condicionado también por el tema de los abrazos, no me he dado por aludido. Aunque ahora que escribo estas líneas me asaltan dudas.

La primera duda la resuelvo enseguida, las técnicas de impresión hoy han evolucionado tanto que es imposible distinguir si la dedicatoria está escrita a boli o es impresa, por tanto es claramente una táctica de ventas. Pero no, Desireé es de las que presionan los bolígrafos y se nota que ha sido escrita ex profeso.

Mi segunda duda es la obvia ¿es para mí? no lo creo, seguro que presentaron el libro allí y tenían preparadas las dedicatorias en los marcapáginas para ahorrar tiempo y no alargar interminablemente las colas para conseguir la firma del autor. Pero este es otro razonamiento que cae por su peso, las dedicatorias se hacen en los libros y el autor de este en concreto -que no es precisamente un best seller- es hombre, se llama Eirikur y es islandés, por lo que es poco probable que haya venido a presentar su libro hasta Sevilla.

No les cansaré con las otras dudas que he tenido. Finalmente he comprendido que sí, que la dedicatoria era para mí y que la librera que me atendió es Desireé. Lo único que me queda por saber es si esa declaración de amor es verdadera o sólo pretende un abrazo gratis que le permita acceder al bolsillo de mi cartera. Confío en que tratándose de una librería –que no deja de ser un lugar especial- y en las fechas en las que nos encontramos sea más lo primero que lo segundo. En cualquier caso iré sin falta esta tarde a comprobarlo y ya les cuento si se trataba de celebrar la Navidad o en realidad solo era un adelanto de la conmemoración del día de los inocentes.

Como no puedo descartar ninguna posibilidad, mejor les felicito las fiestas a ustedes ahora no vaya a ser que a mi regreso no me queden ganas.

Reflexiones compartidas en La Mar de Onuba

Las altas aceras vuelan a Moscú

Las altas aceras estará en el IX Festival Internacional de Cine sobre la Vida de las Personas con Discapacidad, “Rompiendo las barreras”, que comenzará en Moscú (Rusia) el próximo 23 de noviembre. La proyección de la película, y el posterior debate con presencia del director, será ese mismo día, viernes 23 de noviembre, a partir de las 18:45 horas en el Cine Almaz de Moscú (Shabolovka St 56).

Demasiadas preguntas

Hace unos días se han cumplido treinta años desde que arribara a las costas de Cádiz la primera patera con inmigrantes a bordo. Al menos, de la primera que se tiene constancia. En este tiempo transcurrido se han multiplicado por cientos las embarcaciones, por miles las personas y, desgraciadamente, también los muertos en la travesía, convirtiendo el Estrecho en una de las mayores fosas comunes del mundo.

El problema de la inmigración tiene múltiples aristas y muy difícil solución. No es razonable ni sostenible abrir las fronteras a todo el que quiera cruzarlas, pero tampoco podemos mirar de perfil esta realidad, porque nadie abandona su casa por gusto. Cuando una persona decide aventurarse en un viaje de incierto futuro es porque su realidad es peor que los peligros que le acechan en ese viaje.

No estoy descubriendo nada nuevo ni, tan siquiera, nada que no haya sido debatido hasta la extenuación en múltiples foros y reuniones internacionales. Debates hay de sobra, pero acciones…

En este capítulo de acciones hay algunas que echo clamorosamente de menos ¿dónde están las actuaciones contra las mafias que controlan este negocio? Conocemos por su nombre a los grandes narcotraficantes mundiales, nos lo muestran a diario los telediarios, se han hecho series de televisión sobre ellos, películas, libros… Todo el mundo conoce a Pablo Escobar, al Chapo Guzmán a Noriega; los españoles sabemos quién es Sito Miñanco e incluso a muchos que no conocemos por su nombre sabemos de su existencia. También estamos informados de las múltiples desarticulaciones de bandas y de las  actuaciones que los cuerpos de seguridad hacen periódicamente.

Con el negocio de la inmigración, no conocemos a nadie por su nombre, no sabemos siquiera la estructura de las organizaciones, a pesar que muchas de estas redes utilizan las infraestructuras del narcotráfico; no conocemos cuántas operaciones policiales ha habido contra los “dueños” del negocio. La detención de algunos pilotos o de algunos intermediarios es lo único que aparece puntualmente en los medios ¿eso es todo? El dinero que pagan los inmigrantes por su plaza en la patera ¿no deja rastro? Los dueños de las embarcaciones ¿no son nadie? Los que facilitan las mercancías que venden en nuestras calles los conocidos como manteros ¿no tienen cara?

Son demasiadas preguntas sin que nos consten respuestas. Para combatir un problema es básico conocer cuál es y, hasta donde mi entender llega, el problema no tiene su origen en las costas africanas. Cuando la patera se ha echado a la mar es porque por el camino hay demasiada gente que ha intervenido en esto y demasiadas autoridades que no han realizado su trabajo o que directamente han mirado para otro lado.

Opiniones compartidas en: Irispress y La Mar de Onuba

Las altas aceras en el 27 Festival de Cine de Madrid

Las Altas Aceras ha sido seleccionada para participar en la 27 edición del Festival de Cine de Madrid, en la categoría de Cortometrajes de socios de la Plataforma de Nuevos Realizadores.

Se proyectará el sábado 20 de octubre de 2018 a las 17:00 horas en la Sala Berlanga (C/Andrés Mellado 53, Madrid. Metro: Argüelles o Islas Filipinas. Bus: 1, 2, 12, 16, 21, 44, 61, 133 o 202).

La sesión incluye la emisión de seis cortometrajes, con una duración total de 73 minutos. Es entrada libre hasta completar aforo y las entradas se consiguen en taquilla desde una hora antes del comienzo.

Toda la programación del Festival en: www.festivalcinemadrid.es

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