Soy capaz de caminar hasta el infinito, para desesperación de acompañantes casuales. Me gusta recorrer kilómetros utilizando cualquier medio de transporte pero en mi orden de prioridades el primer puesto lo ocupa el andar; después vienen todos aquellos medios pegados a la tierra. Son los únicos que te permiten sentir los lugares por los que transitas y desviar, acelerar o retrasar el curso de tu ruta. Porque soy de esos que piensan que “el camino es el viaje”.

De esos caminos recorridos me gusta dejar constancia. Si te apetece conocer algunos de ellos:

Mértola, la Villa Museo
Gorée
Pasaje a la India
No hay librerías en Nueva York
Un día en Tirana
Angola
Recorriendo la Bogotá Humana

 

@javpolo